Bioprâxis

ANOTACIONES SOBRE CIENCIAS COGNITIVAS Y SU FILOSOFÍA
El Proyecto de la Semántica Naturalizada


La concepción heredada de la semántica naturalizada

Quien haya leído a Ferdinand de Saussure se ha familiarizado con los elementos del langage, o circuito del habla que ocurre entre un mínimo de dos personas (Figura 1). Este circuito comienza en el sistema nervioso de A, en donde hechos mentales (o conceptos) se asocian con representaciones de sonidos lingüísticos (imagen acústica) usados para su expresión. Cada concepto desbloquea una imagen acústica dada en el cerebro.


Figura 1. Circuito del habla entre dos personas (Saussure, 1916/1956, p. 11).

Figura 1

A este fenómeno "puramente psicológico" de asociación de un concepto con una imagen acústica en la mente le sigue un proceso fisiológico: El sistema nervioso ahora transmite un impulso correspondiente a la imagen acústica hacia los órganos usados para la producción de sonidos.

Ahora que la fisiología del hablante ha producido el sonido correspondiente a la imagen acústica en la mente, este se mueve en la forma de ondas sonoras a través del ambiente desde la boca de A hasta la oreja de B. Este es el proceso físico.

Por último, cuando la onda sonora alcanza la oreja de B, el oyente, el primer fenómeno es puesto de cabeza. La oreja, el órgano de sentido del oyente, recibe la onda sonora antes de ser transmitida desde esta hacia el sistema nervioso, donde esta vez la imagen acústica es transformada en un concepto. Este proceso se repite cuando B responde a A, y así sucesivamente (Figura 2).


Figura 2. Diagrama explicitando los componentes del circuito del habla (Saussure, 1916/1956, p. 12).

Figura 2

Digamos que A grita “¡Gato!”, a lo que B voltea para buscarlo, y solo si ve un gato estará de acuerdo. En cambio, si ve un perro, reprochará a A. ¿Por qué es que la palabra [ˈɡa.to], logra significar el concepto o la idea de GATO en nuestras mentes? La respuesta de Saussure es la convención: el significante (el cual corresponde a la imagen acústica) es asignado a un significado (el concepto o la idea de GATO en la mente) arbitrariamente por la sociedad. Son las sociedades las que acuerdan que [ˈɡa.to], o /kæt/ (en inglés), o /ʃa/ (en francés) significan GATO. Lo que esto quiere decir es que [ˈɡa.to] deriva su significado de la asociación convencional por la sociedad entre el significante y la idea.

Este esquema es hoy en día ilustrado como una relación entre forma (como la palabra escrita gato o la palabra hablada [ˈɡa.to]) y representación mental (la idea o concepto de GATO). Cuando una persona quiere referirse a un gato en el mundo, su representación mental de GATO es activada, la cual puede manifestarse en la forma de gato o [ˈɡa.to] (entre otras). Quien percibe la forma manifiesta (dígase el oyente), activa de manera inversa una representación mental de GATO a partir de esta (Figura 3). Este esquema representa una forma simplificada de una concepción representacional del significado que ha ejercido una influencia duradera en la lingüística, la psicología cognitiva y la filosofía de la mente desde el siglo XIX. A partir de ahora, la llamaremos la concepción heredada de la semántica naturalizada, o simplemente la concepción heredada.


Figura 3. Niveles de representación en la relación tripartita mundo-concepto-forma (Evans, 2019, p. 7).

Figura 3

En resumen, existe una relación tripartita entre el mundo, las representaciones mentales y los símbolos o formas. Las palabras adquieren sus significados en virtud de su relación con las representaciones mentales. Esto nos deja con una pregunta muy importante: si el significado de [ˈɡa.to] deriva de nuestra representación mental de GATO, ¿qué es lo que hace que GATO sea acerca de los gatos en el mundo?

En su texto A guide to naturalizing semantics, Loewer (2017) introduce la concepción heredada de la siguiente manera:

“Semantic predicates – is true, refers, is about, has the truth‐conditional content that p –are applicable both to natural‐language expressions and to mental states. For example, both the sentence “The cat is crying” and the belief that the cat is crying are about the cat and possess the truth‐conditional content that the cat is crying. It is widely thought that the semantic properties of natural‐language expressions are derived from the semantic properties of mental states.1 According to one version of this view, the sentence “The cat is crying” obtains its truth‐conditions from conventions governing its use, especially its being used to express the thought that the cat is crying. These conventions are themselves explained in terms of the beliefs, intentions, and so forth of English speakers.2 In the following I will assume that some such view is correct and concentrate on the semantic properties of mental states” (Loewer, 2017, p. 174).


La última oración, donde Loewer establece su interés en las propiedades semánticas de los estados mentales, establece en resumidas cuentas el proyecto de la semántica naturalizada: descubrir qué es lo que permite que los estados mentales posean contenido semántico, por lo cual la naturalización de la semántica implica una teoría del contenido mental. El siguiente extracto elabora más sobre la clase de teoría que se busca:

“In virtue of what do mental states possess their semantic properties? What makes it the case that a particular mental state is about the cat and has the truth‐conditions that the cat is crying? The answer cannot be the same as for natural‐language expressions, since the conventions that ground the latter’s semantic properties are explained in terms of the semantic properties of mental states. If there is an answer, that is, if semantic properties are real and are not fundamental, then it must be that they are instantiated in virtue of the instantiation of certain non‐semantic properties” (Loewer, 2017, p. 175).


Es decir, partiendo de la suposición de que los estados mentales son portadores de contenido semántico, los cuales permiten a las formas lingüísticas derivar su significado o contenido semántico, es necesaria una teoría que logre explicar tal contenido en los estados mentales sin hacer referencia a otras propiedades semánticas. En resumen, las propiedades semánticas de los estados mentales deben ser instanciadas en virtud de la instanciación de ciertas propiedades no semánticas.

Existen diferentes enfoques que se pueden tomar con respecto a este proyecto. Por ejemplo, quizás el contenido semántico se debe a una relación entre los estados mentales y Dios, lo cual implicaría que las propiedades semánticas son instanciadas en virtud de la instanciación de ciertas propiedades no semánticas y divinas. Sin embargo, los naturalizadores de la semántica parten de un enfoque distinto, el cual es delatado por su nombre: estas propiedades semánticas deben depender ontológicamente de propiedades, procesos, relaciones o entidades naturales. Es decir, los naturalizadores de la semántica buscan una teoría del contenido mental no-fundamental y compatible con el naturalismo.

Lo natural es materia de debate por sí misma. Loewer (2017) ofrece una aproximación, según la que las propiedades naturales son aquellas expresadas por predicados apropiadamente definibles en términos de predicados que ocurren en las teorías “verdaderas” de las ciencias naturales. Así, las teorías de los naturalizadores de la semántica se refieren usualmente a relaciones causales o de dependencia en términos de propiedades fisicoquímicas o biológicas de las entidades, procesos, relaciones y eventos de interés.

Ahora bien, Loewer (2017) explica que los estados mentales que han sido de interés para los naturalizadores de la semántica son los estados proposicionales. Es decir, los deseos, las creencias y las percepciones (o creencias perceptuales). Naturalizar una actitud proposicional implica especificar los hechos naturales en virtud de los que es un tipo de actitud proposicional dado (sea una creencia o deseo) y especificar los hechos naturales en virtud de los que tiene propiedades semánticas.

Según Loewer (2017), la gran mayoría de los naturalizadores de la semántica asumen una teoría funcional de los estados proposicionales. Es decir, la propiedad de ser un tipo particular de actitud proposicional es una propiedad funcional. Sin embargo, no entraremos en detalle con respecto a esto hasta una entrada futura sobre actitudes proposicionales.

En este orden de ideas, se suele asumir también, afirma Loewer (2017), que la propiedad de ser una actitud proposicional implica una representación mental portadora de las propiedades semánticas. Así, la creencia (estado proposicional) de que el gato está llorando, involucra una relación a una representación mental con el contenido de que el gato está llorando.

Sabiendo esto, las teorías más importantes en el proyecto de la semántica naturalizada para explicar las propiedades semánticas de las representaciones mentales son: 1) la teoría causal-informacional de Dretske, 2) las teorías de condición óptima, 3) las teorías teleológicas y 4) la teoría de dependencia asimétrica. Estaremos visitando algunas o todas estas a lo largo de otras entradas en aras de entender los problemas que intentan resolver los teóricos del contenido mental y cómo lo hacen. Por ahora, es suficiente con entender cuál es el proyecto de la semántica naturalizada.

Por último, el propósito por el cual se hace una indagación de este proyecto es para establecer los motivos del proyecto representacionalista. El representacionalismo es ahora mismo la respuesta estándar o tradicional a los problemas del significado y también la base de las explicaciones en psicología y ciencias cognitivas. Sin entender qué motiva en su totalidad a las representaciones mentales, no se puede hacer una crítica seria de estas, mucho menos sugerir una alternativa.




Referencias bibliográficas

Evans, V. (2019). Cognitive linguistics: A complete guide. Edinburgh University Press

Loewer, B. (2017). A guide to naturalizing semantics. In B. Hale, C. Wright & A. Miller (Eds.), A companion to the philosophy of language (2nd ed.). Wiley Blackwell

Saussure, F. de. (1959). Course in general linguistics (W. Baskin, Trans.). Philosophical Library. (Original work published 1916)


Freddy J. Molero-Ramírez

fmolero@mail.uniatlantico.edu.co