Bioprâxis

ANOTACIONES SOBRE CIENCIAS COGNITIVAS Y SU FILOSOFÍA


Notas críticas sobre la psicología cognitiva: Neisser y su legado

Parece injusto comenzar una introducción crítica a la psicología cognitiva hablando de uno de sus pilares históricos más clásicos, conocido principalmente por su texto Cognitive psychology de 1967: Ulric Gustav Neisser, un psicólogo estadounidense de origen alemán, calificado por Ira Hyman como el “padre” de la psicología cognitiva; el "responsable" de la revolución cognitiva en de los 60s (Neisser, 1967/2014). A esto se responde que, como Hyman lo afirma, la manera de enmarcar la psicología cognitiva de Neisser desde el 1967 se ha repetido en cada libro de texto desde entonces. Un vistazo a libros introductorios recientes revela que no solo se enmarca la psicología cognitiva alrededor de los mismos problemas, sino también con el mismo vocabulario y puntos de partida. Por ello, no se puede entender el trasfondo de la psicología cognitiva ni hacer un análisis remotamente exhaustivo sin saber cuáles fueron los aportes de Neisser al campo.

El presente escrito es una introducción al programa cognitivo de Neisser y algunas consideraciones sobre sus fundamentos y su legado.


La psicología cognitiva, como se le conoce hoy en día, se dice que fue moldeada por la propuesta de Neisser en su texto Cognitive psychology. Si bien Neisser no inventó las explicaciones en términos de procesamiento de información y ya los trabajos clásicos en atención auditiva (Broadbent), límites de la memoria (Miller) y gramática universal (Chomsky) ya se habían publicado la década anterior, Hyman arguye (Neisser, 1967/2014) que fue Neisser quien facilitó una manera de enmarcar los problemas y de demostrar que una gran cantidad de problemas en psicología pueden ser resueltos a través de este marco común:

“Neisser’s Cognitive Psychology provided that new paradigm for Psychology. Neisser provided that paradigm by both giving a way to frame the problems and by showing that a great set of problems in psychology could be approached through this common framing. Neisser’s way of framing cognitive psychology as a field can be seen in every textbook since this 1967 book” (Neisser, 1967/2014, p. xvi).


Al nuevo “paradigma” de la psicología cognitiva, Neisser añadió dos características fundamentales (Neisser, 1967/2014):

  1. Procesamiento de información: se enfoca en seguir la información desde el entorno a lo largo de varios procesos cognitivos que llevan a percepciones, memorias, pensamientos y conductas.
  2. Procesamiento constructivo: consiste en la búsqueda, selección y manipulación de información de acuerdo a estados internos como esquemas.

A este paradigma también se le debe añadir el entender la mente humana como un tipo de computadora compleja que ejecuta una serie de procesos tanto especificables como modelables (Neisser, 1967/2014).

Adicionalmente, para Hyman, Neisser también demostró cómo subdisciplinas previamente aisladas (tal y como el estudio de la percepción, la atención visual, la atención auditiva, la memoria y el conocimiento) pueden ser tratadas como un único campo coherente.


En Neisser (1967/2014) vemos la primera explicitación influyente de la cognición o lo cognitivo, el objeto de estudio de la psicología cognitiva:

“[T]he term “cognition” refers to all the processes by which the sensory input is transformed, reduced, elaborated, stored, recovered, and used. It is concerned with these processes even when they operate in the absence of relevant stimulation, as in images and hallucinations. Such terms as sensation, perception, imagery, retention, recall, problem-solving, and thinking, among many others, refer to hypothetical stages or aspects of cognition” (Neisser, 1967/2014, p. 4).


A pesar de que usa términos como “resolución de problemas”, y, posteriormente, “memoria” se integra como otro de los aspectos de la cognición, el interés de Neisser no está en los actos de resolver problemas, recordar o juzgar en sí mismos, sino en los procesos internos que producen estos actos. Esto se hace claro en su separación entre conducta y procesos cognitivos. Para Neisser, la conducta es la actividad de músculos y glándulas, lo cual es consistente con las ideas conductistas clásicas del movimiento de un organismo o de sus partes:

“The activity of the cognitive systems results in—and is integrated with—the activity of muscles and glands that we call “behavior.” It is also partially—very partially—reflected in those private experiences of seeing, hearing, imagining, and thinking to which verbal descriptions never do full justice” (Neisser, 1967/2014, p. 3).


Así, aquí vemos que la cognición no es igual a los actos cognitivos. Cuando el psicólogo cognitivo estudia cómo un ser humano resuelve problemas, su objetivo no es saber los patrones de conducta exhibidos, sino lo que estos patrones dicen sobre un algoritmo o forma de procesamiento informacional interno.

Un punto relevante a hacer es que, para Neisser, la cognición está involucrada en todo lo que un ser humano hace y, más específicamente, que todo fenómeno psicológico es un fenómeno cognitivo1. Asimismo, Neisser no ve la necesidad de defender esta postura ya que, para él, los procesos cognitivos simplemente existen. Puesto que nuestro conocimiento del mundo debe desarrollarse a partir de estímulos, entonces Neisser parece asumir como necesidad lógica la existencia de procesos internos que expliquen esta transición.


Actos cognitivos y cognición

Es importante diferenciar entre los actos cognitivos y la cognición en sí misma. A modo ilustrativo, existe una diferencia entre recordar y los procesos cognitivos de memoria. Recordar es un acto, parcialmente constituido de contenidos privados y a veces públicos. Cuando recuerdo lo que hice en la mañana, tengo imágenes mentales de los eventos en cuestión: recorrer la universidad, participar en una reunión de semillero y hablar con un par de colegas. Aunado a esto, en mi acto de recordar, incluyo el reportar estas imágenes mentales que tengo del pasado en las líneas de este párrafo.

Mi acto de recordar no es más que actividad muscular de mis extremidades superiores con respecto al teclado de mi ordenador. Por otro lado, mis imágenes mentales del recuerdo no son más que experiencias privadas predominantemente audiovisuales, pues mi imaginación es pobre en términos hápticos y olfativos. Ninguno de estos actos, sin embargo, es equivalente al proceso de memoria subyacente tanto a la conducta como a la experiencia privada.

Los actos de recordar (tanto públicos como privados) son producto de mi cognición. En este caso, lo que ocurre es la recuperación de información sobre el pasado en mi memoria a largo plazo. Esta memoria es recuperada en mi memoria de trabajo, donde procesos ejecutivos de control son empleados para manipularla y producir tanto conductas como experiencias privadas pertinentes. Así, hay una diferencia entre un acto cognitivo (o simplemente un acto, ya que para Neisser toda actividad humana es cognitiva) y la cognición en sí misma.

A pesar de que para Neisser la conducta y consciencia humana dependen completamente de la actividad cerebro “en interacción” con otros sistemas físicos, la cognición en sí misma es un fenómeno sustentado por actividad cerebral. Sin embargo, Neisser es de la opinión que la cognición puede ser estudiada sin esperar a que los fisiólogos, bioquímicos y neurocientíficos descubran sus mecanismos neuronales subyacentes:

“[P]sychology is not just something “to do until the biochemist comes” (as I have recently heard psychiatry described); the truth or falsity of this new hypothesis is only marginally relevant to psychological questions” (Neisser, 1967/2014, p. 6).


El argumento de Neisser va a ser familiar para cualquier persona versada en la historia de la filosofía de la mente analítica. Implica hacer una analogía entre la relación cognición-actividad cerebral con la relación software-hardware. Para el psicólogo cognitivo, entender cómo funciona la cognición es análogo a entender cómo está programado un computador; busca entender las “rutinas” y “procedimientos” por los cuales se almacena y reutiliza información, por los cuales se reciben entradas y se generan salidas, etc. Así, para el psicólogo no es importante saber si la computadora almacena información en núcleos magnéticos o películas delgadas, ya que su interés no está en el ‘hardware’ sino en el ‘software’.

Siguiendo esta analogía, Neisser invoca el trabajo de Simon & Newell y su enfoque computacional. Afirma que, para la psicología cognitiva, el objetivo es formar explicaciones similares a las de un algoritmo para las formas en que la información es seleccionada, almacenada, recuperada y combinada por los seres humanos. Esto es la cognición: la transformación de información adquirida del entorno para la actualización de los estados internos y la producción de salidas conductuales y experienciales.

En este sentido, vemos que lo cognitivo se alinea muy bien con ideas como el funcionalismo de máquina de Hilary Putnam y la teoría computacional de la mente. Los procesos cognitivos son estudiados como programas computacionales para la transformación de información. A su vez, estos programas pueden ser estudiados independientemente del sustrato cognitivo, lo cual implica la realizabilidad múltiple del funcionalismo.

Sin embargo, esta alineación no debe tomarse como una identidad. Neisser no avanza una teoría estrictamente computacional de lo cognitivo. Para Neisser, las teorías cognitivas son como programas computacionales, lo cual no es lo mismo que afirmar que la cognición es estrictamente computación. Para Neisser, la hipótesis de las similitudes entre teorías cognitivas y programas computacionales debe someterse a los datos. En la medida en que se ajusten a los datos, el psicólogo cognitivo tiene carta blanca para emplear estas analogías.


La psicología cognitiva hoy en día

En libros de texto recientes se confirman las palabras de Ira Hyman. Por ejemplo, Gilhooly et al. (2027) definen la psicología cognitiva como el estudio de cómo los humanos (y otros animales) adquieren, almacenan, recuperan y operan sobre información. Es decir, la misma concepción de lo cognitivo a la que Neisser se suscribió. Sin embargo, la diferencia principal es que ahora esta información es conceptualizada en términos de representaciones mentales. Esta transición hacia las representaciones mentales se cimentó en la segunda mitad del siglo XX y se popularizó en filosofía gracias al trabajo de Jerry Alan Fodor. Sin embargo, las intricancias de las representaciones mentales serán materia de estudio para otras entradas. Por ahora, lo único que resta decir es que en Adams & Aizawa (2010) la marca de lo cognitivo ya había sido definida como procesamiento de información sobre representaciones mentales no-derivadas.

La distinción entre los actos cognitivos y la cognición es un poco más clara en textos introductorios recientes, como el caso de Gilhooly et al. (2027). Con respecto al enfoque del procesamiento de información, afirman que los teóricos lo desarrollaron para explicar la ejecución (performance) en tareas cognitivas. Es decir, la transformación de representaciones mentales a través de operaciones mentales es el postulado de la psicología cognitiva para explicar la ejecución en tareas cognitivas. Así, los actos cognitivos se refieren a la ejecución y la cognición a la manipulación mental de representaciones mentales.

Asimismo, la justificación en Neisser del estudio de lo cognitivo sin atención a su implementación neuronal es repetida por Gilhooly et al. (2027) casi palabra por palabra:

“Overall, the information processing approach can be said to focus on our ‘mental software’. It asks ‘What strategies are followed in processing information? How is information encoded during perception, stored in memory during learning and retrieved by remembering for further processing in thinking?’ Essentially, these questions are about functions and functional properties and can be answered without referring to any underlying hardware, just as we can describe a computer program in terms of its processing steps without needing to say anything about the computer hardware that the programs run on“ (Gilhooly et al., 2027, p. 14).


Más allá del libro de texto de Gilhooly et al. (2027), podemos conseguir formulaciones en otros, tal y como la obra de Anderson (2020). Para Anderson, la psicología cognitiva es la ciencia de cómo la mente se organiza para producir pensamientos inteligentes y cómo la mente es generada por el cerebro. Sin embargo, Anderson también llamada la psicología cognitiva la “ciencia de la cognición”, entendiendo la cognición como conjuntos de pasos para el procesamiento de entidades abstractas llamadas “información”. Anderson, empero, difiere en el énfasis que se le da a neurociencia, pues considera la producción de la mente por el cerebro como parte del dominio de interés de la psicología cognitiva misma. Por último, Goldstein & Van Hooff (2021) definen la psicología cognitiva como el estudio de la mente, definiendo la mente de dos maneras no excluyentes: 1) la entidad que crea y controla las funciones o procesos mentales que se categorizan como cognición (percepción, atención, memoria…), y 2) el sistema que crea representaciones del mundo para actuar en este y lograr nuestras metas.


Algunas consideraciones críticas

La psicología cognitiva es un caso interesante de disciplina científica, la cual se define a sí misma no con respecto a un dominio de eventos de la matriz universal de interés, sino con respecto a un dominio de constructos explicativos de interés.

Para Neisser (1967/2014), la cognición es algo real que se sigue del hecho de que los estímulos resultan en respuestas distintas en función del contexto y el estado de la persona. Para Neisser, es necesario que haya un paso intermedio para darle sentido al hecho de que las personas puedan exhibir conductas inteligentes. Sin embargo, del hecho de que los estímulos inmediatos no gobiernen la respuesta inmediata no se sigue que sea necesario un paso intermedio llamado “cognición”. Esta es una posible explicación, pero no es la única, y por ello no se sigue que la cognición sea necesaria, mucho menos real.

Debemos separar la ejecución en tareas cognitivas (o los actos cognitivos) de las explicaciones que usamos para ellos, en este caso la cognición. La ejecución en tareas cognitivas es una clase de evento en la matriz universal. En cambio, la cognición es un constructo explicativo para este dominio de eventos.

A pesar de su definición en términos de la cognición en sí misma, los psicólogos cognitivos predominantemente se han preocupado por ajustar sus explicaciones a los datos extraídos de ejecuciones en tareas cognitivas. Es decir, la psicología cognitiva podría concebirse más como la ciencia sobre la ejecución en tareas cognitivas que como la ciencia sobre la cognición en sí misma, pero con un compromiso con la cognición como el postulado explicativo por excelencia.

El compromiso con la cognición, manifiesto en las definiciones definiciones de la psicología cognitiva transmitidas de generación a generación, sugiere que estas definiciones funcionan más como compromisos teóricos fundacionales que como descripciones del alcance de esta ciencia. Es decir, ser psicólogo cognitivo implica un compromiso previo con la cognición como postulado explicativo privilegiado.

La ciencia cognitiva tradicionalmente se ha definido de forma muy similar, sino equivalente, a la psicología cognitiva, es decir, como el estudio de la “cognición” o la “mente” (algo que se tratará más a fondo en otro texto). Por ello, no es sorprendente que tanto la ciencia cognitiva como la psicología cognitiva sean tan reacias a las presiones ejercidas por proponentes de la psicología ecológica, el enactivismo, la autopoiesis, el dinamismo, entre otros. Rechazar a la cognición ortodoxa como el postulado explicativo por excelencia no es simplemente sugerir un cambio de paradigma, es alterar el pretendido objeto de estudio de esta ciencia. Al fin y al cabo, como lo demuestran los libros de texto contemporáneos, el campo continúa definiéndose a través de la cognición y la mente.



Notas

1. “Every psychological phenomenon is a cognitive phenomenon. [...] [C]ognitive psychology is concerned with all human activity rather than some fraction of it [...] from a particular point of view" (Neisser, 1967/2014, p. 4).




Referencias bibliográficas

Adams, F., & Aizawa, K. (2010). The bounds of cognition. Wiley-Blackwell

Anderson, J. R. (2020). Cognitive psychology and its implications (9th ed.). Worth Publishers

Gilhooly, K., Lyddy, F., Pollick, F., & Buratti, S. (2027). Cognitive psychology (3rd ed.). McGraw Hill

Goldstein, E. B., & Van Hooff, J. C. (2021). Cognitive psychology (5th ed.). Cengage

Neisser, U. (with Hyman, I.). (2014). Cognitive psychology (classic ed.). Psychology Press (Original work published 1967)


Freddy J. Molero-Ramírez

fmolero@mail.uniatlantico.edu.co